Términos del servicio
Última actualización: 21 de agosto de 2026
1. Quiénes somos y qué es esto
Estas condiciones regulan el uso de Tipello, un servicio de PENDIENTE_RAZON_SOCIAL, NIF PENDIENTE_NIF, con domicilio en PENDIENTE_DOMICILIO y dirección de contacto PENDIENTE_EMAIL.
Tipello es una herramienta que permite a un establecimiento recibir propinas mediante un código QR. La propina es del establecimiento y de su personal, no nuestra: nosotros ponemos el sistema que hace posible el pago.
2. Los pagos los procesa Stripe
El cobro lo realiza Stripe, que es la entidad autorizada para procesar pagos. El establecimiento debe tener una cuenta de Stripe y aceptar las condiciones de Stripe, que se aplican además de estas.
El importe se abona en la cuenta del establecimiento. En el extracto de quien paga aparece el nombre del establecimiento, no el de Tipello.
3. Coste del servicio
Por cada propina cobrada se aplica un coste de servicio de 0,35 € más el 5 % de la cantidad elegida. El servicio de cobro de propinas no tiene cuota de alta, ni cuota mensual, ni permanencia: si no hay propinas, no hay coste.
De forma opcional y separada, se ofrecen planes mensuales que dan acceso a funciones adicionales. Contratarlos no es necesario para cobrar propinas, no modifica el coste de servicio descrito arriba y puede cancelarse en cualquier momento sin permanencia. Las funciones señaladas como «Próximamente» en la página de planes aún no están disponibles y no forman parte de lo contratado hasta que se publiquen.
Antes de pagar, quien deja la propina decide si asume ese coste. Si lo asume, se suma a su pago y el establecimiento recibe la cantidad elegida íntegra. Si no, se descuenta de la propina. El coste es el mismo en ambos casos; lo que cambia es quién lo soporta.
Se puede dejar entre 1,00 € y 500,00 € por propina. Stripe aplica además sus propias tarifas al procesar el pago, que asume Tipello salvo que se pacte otra cosa.
Si cambiamos el coste del servicio, lo comunicaremos al establecimiento con antelación razonable. Las propinas ya cobradas no se ven afectadas.
4. Obligaciones del establecimiento
- Facilitar datos veraces al darse de alta y mantenerlos actualizados.
- Colocar los códigos únicamente en los locales para los que se han generado.
- No presentar el servicio de forma que induzca a error sobre quién recibe la propina.
- Cumplir la normativa que le corresponda respecto al dinero recibido, en particular la laboral y fiscal aplicable a las propinas de su personal. Tipello no asesora sobre esta materia ni asume responsabilidad por su incumplimiento.
5. Devoluciones
Una propina es un pago voluntario y, una vez confirmado, no es reversible por defecto. Si hubo un error —una cantidad equivocada, un cobro duplicado—, quien haya pagado debe dirigirse al establecimiento, que puede solicitar la devolución.
Al devolverse una propina, se revierte también el coste del servicio. La devolución se tramita a través de Stripe y su plazo depende del banco emisor.
6. Disponibilidad y responsabilidad
Ponemos los medios razonables para que el servicio esté disponible, pero no garantizamos que funcione sin interrupciones: depende de terceros como Stripe, el alojamiento y la conexión del usuario.
No respondemos de la calidad del servicio prestado por el establecimiento, ni del reparto interno de las propinas entre su personal, ni de las incidencias imputables a Stripe o a la entidad bancaria de quien paga.
Nada de lo anterior excluye la responsabilidad que no pueda excluirse legalmente, en particular frente a consumidores.
7. Suspensión
Podemos suspender el acceso de un establecimiento que incumpla estas condiciones, haga un uso fraudulento del servicio o cuando lo exija Stripe o una autoridad competente.
8. Propiedad intelectual
La marca Tipello, el software y el diseño del servicio son de su titular. El establecimiento recibe un derecho de uso limitado a la prestación del servicio, sin licencia sobre ninguno de esos elementos.
9. Protección de datos
El tratamiento de datos personales se describe en la política de privacidad.
10. Ley aplicable
Estas condiciones se rigen por la legislación española. Para cualquier controversia, las partes se someten a los juzgados y tribunales que correspondan conforme a derecho; si quien contrata es consumidor, los de su domicilio.